15 de junio de 1964: La Corte Suprema requiere que los estados designen igualmente legisladores de acuerdo a la población

En el grupo de casos conocidos colectivamente como Reynolds v. Sims, la Corte Suprema declaró inconstitucional el acto de establecer distritos legislativos estatales no iguales en proporción a la población del estado. El fallo tenía como objetivo dar a cada voto el mismo peso. El juez Earl Warren sostuvo en la opinión de la mayoría que los estados no pueden discriminar contra ciudadanos basados en su localización geográfica (por ejemplo, rural, urbano) de la misma manera que no discriminan basado en la raza o la situación económica.