Acoso sexual

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Acoso sexual

Los tipos de acoso sexual

El acoso sexual generalmente puede tomar dos formas:

  • Hostigamiento quid pro quo: Literalmente traducido del latín, quid pro quo significa “esto por eso”. En el acoso sexual quid pro quo, existe la promesa de un beneficio relacionado con el trabajo, o la amenaza de una sanción relacionada con el trabajo, a cambio de favores sexuales.
  • La creación de un ambiente hostil basado en el sexo: un ambiente hostil basado en el sexo existe cuando un empleado está sujeto a un patrón de exposición a un comportamiento sexual no deseado en el lugar de trabajo, y donde los supervisores o gerentes no toman medidas para desalentar el comportamiento inapropiado.

Acoso sexual Quid Pro Quo

El acoso sexual quid pro quo involucra necesariamente a una persona que tiene autoridad sobre el empleado víctima. La acción del gerente o supervisor puede involucrar la promesa de cualquier beneficio relacionado con el trabajo -una promoción, un aumento, una nueva oficina, la oportunidad de viajar, la exclusión de asignaciones indeseables, el acceso a beneficios- a cambio de algún tipo de favor sexual. También puede, por el contrario, incluir amenazas de castigo relacionado con el trabajo: asignación de tareas indeseables, degradación, denegación de beneficios, rechazo de ascenso o ascenso, traslado a otra oficina, si la víctima se niega a participar en una conducta sexual.

El acoso sexual quid pro quo puede ser masculino a femenino, femenino a masculino, o incluso del mismo sexo.

La creación de un ambiente hostil basado en el sexo

Una reclamación de ambiente hostil implica habitualmente una conducta injusta por parte de los supervisores y compañeros de trabajo. Sin embargo, puede existir un ambiente hostil en el que los empleadores toleran actos ilícitos por parte de los clientes, proveedores e incluso personas encargadas de la entrega.

Se considerará que existe un entorno hostil en el que exista una exposición repetida a un comportamiento orientado sexualmente, de modo que la naturaleza sexual del comportamiento impregne el entorno de trabajo. Por lo general, un empleado que considera que el comportamiento es ofensivo debe informar del comportamiento a un supervisor, y no debe haber respuesta o una respuesta inadecuada. Los tribunales han considerado una amplia gama de comportamientos para crear potencialmente un ambiente hostil, que incluyen:

  • Exhibiciones públicas de imágenes, dibujos animados, imágenes, muñecas, estatuillas o iconos con un tema sexual o de naturaleza sexual
  • Lectura contundente de chistes o historias obscenas, sucias o relacionadas sexualmente
  • Toques repetidos de naturaleza sexual, sin permiso o consentimiento
  • El uso de términos peyorativos con un significado sexual
  • Correo electrónico, memos u otras comunicaciones con material sexual incluido